No deja de resultar triste que, tras más de doscientos años de lucha obrera y con cientos de muertos bajo las balas y los sablazos de ejércitos y policías, los defensores de los trabajadores, los cuadros que conforman los sindicatos, estén siendo vencidos por una pinza de enemigos temibles: el dinero y la dependencia económica de aquellos contra los que juraron luchar, y la indiferencia e incluso el desprecio de las masas trabajadoras. Si es triste ver a un trabajador renegando de los sindicatos, más lo es comprobar que en muchas ocasiones ese trabajador desengañado tiene razones de sobra para repudiar a sus en teoría defensores. Palabra de delegado sindical.
Advertisement
Que razon tienes!. Lo peor de todo es que mucha gente desengañada sabe que tipo de sindicatos quiere y no hay que ir muy lejos para copiar algun modelo sindical eficaz. Ahora, sabe muy bien que aplicar algun modelo diferente en este pais es practicamente una utopia.
Un abrazo y sigue escribiendo.
Tras tu demodedor (pero me temo que cierto análisis la pregunta que se me ocurre es: ¿Y por qué ha sucedido esto? ¿Cómo podemos cambiarlo? Me quedo con la curiosidad del comentario anterior´: ¿Cuáles son los modelos sindidcales diferentes?
Saludos a todos,
Creo que para cambiar estos modelos es necesario liberar lastres, es decir, intentar en la medida de lo posible eliminar las dependencias de subvenciones, clientelismo, etc. ¿Cómo se hace eso cuando tu estructura es tan grande que ya no te vale con las afiliaciones? He ahí el problema. Por eso en en campo en el que me muevo están triunfando los sindicatos no mayoritarios, porque en su pobreza se basa su independencia.